Sólo cuatro fluidos, la sangre, el semen, las secreciones vaginales, y en menor medida, la leche materna de las personas infectadas tienen una concentración suficiente de VIH como para transmitirlo. Además, para que se produzca la infección es necesario que el VIH entre en el organismo, y ello únicamente se produce cuando estos fluidos entran en contacto con sangre o mucosas.
La infección puede transmitirse por las siguientes prácticas:
1. Relaciones sexuales con penetración (anal, vaginal u oral) sin preservativo.
2. Uso compartido de jeringas, agujas, otro material de inyección o instrumento cortante que haya estado en contacto con sangre infectada.
3. Por vía materno-infantil durante el embarazo, parto o lactancia.
El virus del sida NO se transmite en ningún caso:
- Por lágrimas, sudor, tos, estornudos, alimentos, ropa, cubiertos, muebles, teléfonos o por objetos de uso común en la vida escolar, laboral y social.
- Por darse la mano, abrazarse o besarse.
- Por compartir duchas, lavabos o W.C. en piscinas, instalaciones deportivas, lugares de trabajo, colegios y establecimientos públicos.
- Por picaduras de mosquitos u otros insectos, o por mordeduras de animales domésticos.
- Por donar sangre.
En este folleto encontrarás información ampliada sobre este tema:
Descargar SIDA_te_equivocas.pdf (1 Mb.)
Esta prueba consiste básicamente en la obtención de una muestra de saliva mediante una paleta, o de sangre a través de un pequeño pinchazo en el dedo, y analizarla con un kit que no precisa material de laboratorio suplementario y cuyo resultado es de lectura visual.
Los resultados suelen estar disponibles en menos de 30 minutos, a diferencia de otras técnicas que requieren de horas o días. Es una prueba con un alto nivel se sensibilidad y especificidad, de tal forma que en el caso de resultado negativo no requiere de confirmación. En el caso de resultado positivo, es imprescindible realizar una confirmacion por lo que hay que derivar al usuario a un centro medico para que se realice una prueba de más alta especificidad, como el Western Blot.
Al igual que la prueba convencional, la Prueba Rápida del VIH en saliva no detecta el virus en sí mismo (que además no está presente en la saliva), sino los anticuerpos que el organismo produce en respuesta a la infección. Estos anticuerpos pueden tardar hasta 3 meses en aparecer (a esto se le llama "periodo ventana"). Es por esto que la prueba no puede considerarse fiable si la ultima practica de riesgo ha sido hace menos de 3 meses. Algunas pruebas rápidas detectan además antígenos del virus que suelen aparecer antes que los anticuerpos. Por ello, cuando se utiliza esta prueba, este "período ventana" se puede reducir en algunas semanas.
Algunos centros de salud en la Comunidad de Madrid y numerosas ONG,s están realizando pruebas rápidas de VIH, tanto de saliva como de sangre.